jueves, 11 de junio de 2009

Dos formas de afrontar la tuberculosis

Un programa de detección internacional y un nuevo medicamento ofrecen esperanzas en estudios realizados
Por Ed EdelsonReportera de Healthday

MIÉRCOLES, 3 de junio (HealthDay News/Dr. Tango) -- En la mente de la mayoría de los estadounidenses, la tuberculosis es una enfermedad del pasado.
Sin embargo, las estadísticas muestran que sigue siendo un importante problema de salud global.
Es por eso que los dos estudios publicados en la edición del 2 de junio de la New England Journal of Medicine son tan importantes. Uno describe un esfuerzo internacional para detectar la tuberculosis (TB) entre inmigrantes y refugiados que llegan a Estados Unidos y el otro informa sobre los resultados altamente promisorios de un nuevo medicamento para tratar la enfermedad.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, cada año ocurren cerca de 9 millones de casos nuevos de TB y quizá 1.5 millones de muertes a causa de la enfermedad. Incluso en Estados Unidos, Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades registraron 13,293 nuevos casos de TB en 2007.
La investigación sobre el nuevo programa de detección es importante debido a que "una parte considerable de los nuevos casos diagnosticados en Estados Unidos ocurre entre individuos que han nacido fuera de EE. UU.", explicó el autor del estudio John A. Painter, jefe del equipo de ayuda a inmigrantes y refugiados de los CDC. La tasa de TB en este grupo es 9.8 veces mayor que la de los individuos que nacen en EE. UU., 20.6 casos por 100,000 personas frente a 2.1 por 100,000 personas para los estadounidenses. Cerca del 58 por ciento de los nuevos casos de TB en Estados Unidos en 2007 se diagnosticó en el grupo de personas que nació fuera de EE. UU.
"El esfuerzo por identificar a las personas que tienen tuberculosis en este grupo es crucial para controlar la enfermedad en Estados Unidos", afirmó Painter.
Esta enfermedad no siempre es fácil de detectar en un programa de evaluación, dijo. "Alguien podría estar infectado de TB sin tener una enfermedad activa", señaló Painter. "Una tecnología estándar es el frotis de esputo. Consiste en buscar rastros de la enfermedad mediante un microscopio. Desafortunadamente, esta prueba no es muy sensible. Una nueva técnica que implica el cultivo de un espécimen durante seis a ocho semanas permite detectar la enfermedad aún si el nivel de infección es bajo. Es algo más reciente y un poco más sofisticado. No se hace en todas partes. Nos centramos en los países en los que existe una tasa alta y un gran número de casos".
Entre esos países se encuentran Vietnam, Filipinas y China, dijo Painter.
En muchos casos, la infección no significa que la enfermedad esté activa, ya que la bacteria de TB puede estar inactiva durante años, explicó. "El diez por ciento de los infectados desarrollarán la TB activa en algún momento de sus vidas", apuntó Painter.
Así que a menudo se exigen exámenes de seguimiento para los inmigrantes o refugiados que llegan a Estados Unidos. "Las pruebas en el extranjero pueden identificar a un gran número de personas en alto riesgo de tuberculosis", dijo Yecai Liu, estadista médico de los CDC que participó en la elaboración del informe. "Maximizar el beneficio de los programas en el extranjero depende de los programas de control locales. Tenemos una política de contacto activa, con visitas a hogares y llamadas telefónicas".
Después de la detección, continúa el tratamiento, y otro informe que aparece en la revista describe los resultados promisorios de un nuevo medicamento probado en un ensayo controlado de individuos con una forma virulenta de la enfermedad, llamada tuberculosis resistente a múltiples medicamentos.
Ésta no es la forma más peligrosa de tuberculosis. Ese título lo ostenta una cepa conocida como tuberculosis extremadamente resistente. En 2007, saltaron las alarmas de salud pública internacional cuando se pensó que un abogado de Atlanta había viajado a Europa por su luna de miel con una versión extremadamente resistente de la enfermedad, pero al final el miedo fue infundado.
Sin embargo, la forma resistente a múltiples medicamentos es lo suficientemente mortal como para celebrar por todo lo alto el desarrollo de nuevo medicamento que podría combatirla.
El medicamento, designado como TMC207, se descubrió en el laboratorio belga de investigación de Tibotec, una subsidiaria de la compañía farmacéutica estadounidense Johnson & Johnson. Tiene una estrategia única para atacar la bacteria de la tuberculosis, apuntó el Dr. David F. McNeeley, líder médico global en desarrollo clínico de Tibotec.
"Todos los medicamentos actuales tienen diferentes formas de atacar", dijo McNeeley. "Algunos interrumpen la síntesis de proteínas, otros interfieren con la replicación de ADN y otros interrumpen la construcción de la pared celular".
El nuevo medicamento inhabilita la actividad de la ATP sintasa, una enzima que juega un papel clave en el metabolismo de energía biológica. Sólo actúa en la bacteria de la tuberculosis, no en otras células.
El informe que aparece en la publicación describe un ensayo en el que 47 personas con tuberculosis resistente a múltiples medicamentos recibieron el cóctel habitual de medicamentos para la TB y TMC207, o el cóctel habitual y un placebo. Después de ocho semanas, la bacteria de TB no se encontró en el 48 por ciento de los que recibieron TMC207, en comparación con el 9 por ciento de los que recibieron el tratamiento convencional.
El ensayo es sólo el primer paso para probar la eficacia del TMC207, enfatizó McNeeley. "Ahora estamos reclutando a otros 150 pacientes para que reciban seis meses de tratamiento", dijo. "Cuando tengamos los resultados, podremos decidir qué más podemos hacer con el medicamento".
Es imposible afirmar ahora si el TMC207 formará parte de la primera línea de tratamiento para la tuberculosis, dijo McNeeley. "Aún estamos en la fase inicial de desarrollo", apuntó.
Más información
Para saber más información acerca de la tuberculosis y su tratamiento, visite los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.

Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango

FUENTES: John A. Painter, team leader, immigrant, refugee and migrant health, U.S. Centers for Disease Control and Prevention, Atlanta; Yecai Liu, medical statistician, CDC; David F. McNeeley, M.D., global medical leader, clinical development, Tibotec, Yardley, Pa.; June 4, 2009, New England Journal of Medicine

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.