miércoles, 29 de julio de 2009

EEUU - El virus del resfrío, usado en un estudio para Fibrosis Quística

Fuente www.upi.com/ Sciencesnews
21 de Julio de 2009

Chapel Hill, NC - El uso del virus de resfriado común para descargar un gen corregido a las células en fibrosis quística, restaura la función normal de los tejidos de los pulmones, comentan los investigadores en Carolina del Norte.

investigadores de la Universidad de Carolina del Norte dijeron, el martes en un comunicado, que el tratamiento más eficaz para la fibrosis quística es la terapia génica, en la que se encuentran trabajando en los últimos 20 años.

El siguiente paso es garantizar la seguridad del sistema de prestación de servicios para que pueda ser administrado a pacientes con fibrosis quística, que padecen moco más espeso de lo normal, que obstruye los pulmones y conduce a infecciones potencialmente mortales, dijo el investigador Ray Pickles, llamando al descubrimiento un "gran salto adelante".

El virus de resfriado común desarrollado para infectar las vías respiratorias humanas, es Usado para transmitir genes corregidos, mejora la capacidad de las células pulmonares y de transporte para hidratar las secreciones de moco, Pickles y su equipo escribieron en el artículo, el 21 de julio, en la PLoS Biology, la revista de la Biblioteca Pública de la Ciencia.

Estudio del CDC: La Gripe porcina es sorprendentemente peligrosa con las mujeres embarazadas.

Fuente: Reuters Healthnews
Miércoles 29 de julio, 2009

CHICAGO - Las mujeres embarazadas infectadas con el H1N1 de gripe porcina tienen un riesgo mucho mayor de enfermedad grave y muerte y debe recibir un tratamiento rápido con medicamentos antivirales, dijeron el miércoles investigadores del gobierno de EE.UU.

Si bien las mujeres embarazadas siempre han tenido un mayor riesgo de enfermedad severa con la gripe en general, el nuevo virus H1N1 se está llevando un alto precio excepcionalmente, el investigador Dr. Denise Jamieson de los EE.UU, comentó que, "tenemos un cuádruple aumento de las tasas de hospitalización de mujeres embarazadas enfermas en comparación con la población general".

En una entrevista telefónica con el CDC, se trasmitió, "Estamos viendo también una proporción relativamente grande de muertes entre las mujeres embarazadas . Nosotros presentamos un 13 por ciento en el estudio,pero es un número muy inestable sobre la base de un pequeño número de muertes", dijo Jamieson, cuyo estudio aparece en la revista Lancet.

El estudio se basó en la muerte de seis mujeres embarazadas en 45 muertes relacionadas con el H1N1 que se informó aal CDC entre abril 15 y 16 de junio. Todas las mujeres estaban sanas antes de la infección, y todas desarrollaron neumonía y deberion ser colocadas en asistencia respiratoria mecánica

Dijo Jamieson que se han notificado oficialmente 302 muertes al CDC, causados por virus H1N1. "Entre ellos, hemos relativamente información completasobre 266 muertes. Y de esos, 15 han sido entre mujeres embarazadas, que es alrededor del 6 por ciento".

Las mujeres embarazadas constituyen aproximadamente el 1 por ciento de la población de los EE.UU., dijo, por lo que las mujeres embarazadas "son definitivamente más representativas en los términos de la proporción de muertes." Jamieson dijo que las mujeres embarazadas que sospechan tener gripe deben llamar a su médico de inmediato.

El CDC recomienda que las mujeres embarazadas con influenza obtener medicamentos antivirales tan pronto como sea posible, dentro de las primeras 48 horas para ser más eficaces.

El Dr. Keiji Fukuda de la Organización Mundial de la Salud dice que todavía no se ha decidido la política sobre el uso de antivirales para las mujeres embarazadas con el H1N1. "Habida cuenta de la situación general en muchos países donde los suministros de antivirales puede limitarse en ocasiones, a concentrarse para tratar a las personas que están enfermas tiene mucho sentido", dijo en la televisión de Gran Bretaña.

Fukuda dijo que investigadores están debatiendo si es mejor utilizar antivirales para prevenir la enfermedad o para tratar a personas enfermas. Tanto el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización del CDC y la American College of Obstetricians and Gynecologists recomienda que todas las mujeres embarazadas deben obtener una vacuna contra la gripe estacional, pero menos del 14 por ciento lo hacen, de acuerdo con el CDC.

La ACIP, que asesora a los CDC, se reúne el miércoles para decidir quién debe ser el primero en recibir la nueva vacuna contra el H1N1. Las mujeres embarazadas se espera que estén a la cabeza de la línea.

Jamieson comenta que las mujeres embarazadas deben ser conscientes de los riesgos si se enferman, pero no es necesario cambiar la manera en que viven a causa de la gripe H1N1. "No tenemos pruebas de que las mujeres embarazadas tienen una mayor susceptibilidad o tienen más probabilidades de adquirir la gripe", dijo Jamieson. "Es sólo que cuando tienen la gripe corren el mayor riesgo de enfermedad grave".

Un panel de de expertos de los CDC recomendará quién debe vacunarse contra la gripe porcina

Las autoridades esperan que habrá una vacuna disponible para otoño o principios de invierno

Fuente: HealthDay News
Por Steven Reinberg de Healthday
MARTES, 28 de julio

Los primeros ensayos sobre una vacuna contra la nueva gripe porcina H1N1 comenzarán en breve, y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. formarán un panel de expertos el miércoles para recomendar una lista de candidatos prioritarios para la vacuna.
Estas recomendaciones darán por sentado que una vacuna segura y eficaz estará disponible para octubre en cantidades suficientes para comenzar un programa de vacunación masiva en EE. UU. Si todo sale bien, la seguridad y eficacia de la vacuna deberían conocerse para finales de agosto o septiembre, según las autoridades federales.
"El panel obtendrá una actualización del H1N1 en los Estados Unidos", apuntó Tom Skinner, vocero de los CDC. "Obtendrán una actualización sobre la situación del desarrollo de la vacuna contra el novedoso H1N1 y una actualización sobre las medidas que se están tomando para planear una campaña potencial de vacunación en otoño".
Para el final de la reunión, los CDC esperan tener una buena idea de quién debe ser prioritario para la vacuna, aseguró Skinner.
"No tendremos directrices finales para el uso de la vacuna, [pero] sí una buena idea de quién será el primero en recibirla si llegamos al punto de contar con una vacuna que sea segura y eficaz para finales de otoño o principios de invierno", dijo.
El Comité asesor sobre prácticas de inmunización de los CDC considerará varios escenarios, entre ellos la escasez de vacuna, apuntó Skinner. En cuanto se haya aprobado una vacuna, el panel votará sobre recomendaciones finales para su uso, aclaró.
El Dr. Marc Siegel, profesor asociado de medicina del Centro médico Langone de la Universidad de Nueva York en esa ciudad, considera que tiene una idea bastante clara de cuál será la recomendación para la vacuna contra el H1N1.
"Debemos dirigirnos a los trabajadores de atención de salud, los menores de dos años, las mujeres embarazadas, los enfermos crónicos y los que tienen asma", apuntó Siegel. "La próxima categoría debería ser los niños en edad escolar. La escuela no solamente es el lugar donde la gripe se propaga, sino que la población de menor edad no tiene tanta inmunidad".
Todos estos grupos han sido los más susceptibles al virus de la gripe porcina H1N1, con la mayoría de hospitalizaciones y muertes. A diferencia de la gripe estacional, que por lo general ataca con más dureza a los muy jóvenes y a los mayores, la gripe porcina H1N1 ha resultado más problemática para los niños y adultos jóvenes. Los científicos creen que la gente mayor podría tener algo de inmunidad a los virus H1N1, que no han sido cepas predominantes de gripe en varias décadas.
Otro experto en enfermedades infecciosas dijo que las amenazas dobles de la gripe estacional y la nueva cepa H1N1 requerirán que muchas personas se hagan vacunar contra ambas enfermedades, y podrían plantear problemas administrativos.
"Esta próxima temporada de gripe será bastante distinta a las del pasado reciente, ya que hay muchísimas probabilidades de que la cepa de gripe porcina H1N1 emerja de nuevo y cause enfermedad significativa en las personas en riesgo, tales como los niños pequeños y los adolescentes", apuntó el Dr. James Pascal Imperato, decano y profesor de servicio distinguido de la Facultad de salud pública del Centro médico SUNY del sur del estado de la ciudad de Nueva York.
La vacuna contra la gripe estacional no ofrecerá protección contra la gripe porcina H1N1, advirtió.
"Esto significa que algunos grupos de la población necesitarán recibir más de una vacuna contra la gripe para estar protegido contra todas las cepas de influenza circulantes", señaló Imperato. "Se trata de una circunstancia inusual y requerirá de un esfuerzo adicional de documentación de parte de los que administran las vacunas contra la gripe, y que la gente que las recibe se asegure de recibir la inmunización correcta".
"También podrían haber desafíos logísticos para los pacientes y proveedores de atención de salud a medida que intentamos administrar dos vacunas distintas de influenza en la misma temporada", añadió.
También está la memoria persistente del programa de vacunación contra la gripe porcina de 1976, durante el cual unos 500 estadounidenses contrajeron una poco común afección neurodegenerativa llamada síndrome de Guillain-Barre, que muchos expertos consideran se relacionó con la vacuna. De esas 500 personas, 25 murieron.
"El potencial de enfermedad más grave y muchas muertes más causadas por esta nueva cepa de influenza es algo que nos preocupa mucho, al igual que los lamentables resultados del programa de vacunación contra la gripe porcina de 1976", señaló la vocera de los CDC Arleen Porcell-Pharr.
Las vacunas contra la gripe H1N1 se parecerá mucho a las vacunas contra la gripe estacional, que tienen un excelente perfil de seguridad, apuntó Porcell-Pharr. "Sin embargo, ninguna vacuna es segura del todo. Esta vacuna no será una excepción", aclaró.
Si las vacunas se recomiendan para el uso, los que elijan vacunarse recibirán hojas de información que describan los riesgos y beneficios de las vacunas, a qué efectos secundarios estar atentos tras la vacuna, e información sobre cómo reportar eventos adversos, agregó.
"Observaremos muy de cerca cualquier señal de que la vacuna cause efectos secundarios inesperados, y tenemos sistemas para investigar tales señales muy rápido", aseguró Porcell-Pharr.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. tienen más información sobre la gripe porcina H1N1.

FUENTES: Tom Skinner, spokesman, and Arleen Porcell-Pharr, spokeswoman, U.S. Centers for Disease Control and Prevention, Atlanta; Marc Siegel, M.D., associate professor, medicine, New York University Langone Medical Center, New York City; Pascal James Imperato, M.D., M.P.H., dean, and distinguished service professor, School of Public Health, SUNY Downstate Medical Center, New York City
Last Updated: July 28, 2009

Israel confirma su primer caso de gripe porcina.

JERUSALÉN - Israel ha sufrido su primera muerte en la epidemia de gripe porcina mundial, anunció el lunes el Ministerio de Salud de ese país .

Un hombre israelí murió de complicaciones derivadas del virus durante el fin de semana en el Hospital Yoseftal en el Mar Rojo ciudad de Eilat, se supo a través de un comunicado del ministerio.

El ministerio y el hospital no dieron el nombre, pero los medios de comunicación israelíes lo identificaron como Shimon Azran, 35.

Pruebas de laboratorio confirmaron el lunes la gripe porcina fue la causa de la muerte. El ministerio dice que han sido más de 1.300 casos confirmados de la gripe en Israel.

Es sabido que la gripe porcina se identificó por primera vez en abril, se originó en Mexico y se extendió rápidamente en todo el mundo. Que ha afectado a los Estados Unidos más que en cualquier otro lugar, puede haber infectado a más de 1 millón de estadounidenses. Se han registrado 302 muertes y casi 44.000 casos identificados de laboratorio en ese país, de acuerdo a los números publicados por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades.

Debido a que el virus de la gripe porcina es nuevo, la mayoría de las personas no han desarrollado una inmunidad a la misma. Hasta ahora, la mayoría de los que han muerto en los Estados Unidos, han tenido otros problemas de salud, como el asma.

El virus ha causado un número inusual de enfermedades graves en adolescentes y adultos jóvenes, a diferencia de la gripe estacional, que normalmente es más peligrosa para los ancianos y los niños muy pequeños.

Arabia Saudita informó también de su primera muerte de gripe porcina lunes.

Fuente Google hostednews.

Arabia Saudita Reportó su primera muerte causada por la Gripe A

Fuente CNN

Arabia Saudita ha tenido su primera muerte por gripe porcina, comunicó su Ministerio de Salud el lunes 27 de julio, comunicando además que se esperan más.
El paciente de 30 años de edad que vivía en la provincia oriental del país, fue admitido a un hospital en la ciudad de Dammam el miércoles con fiebre alta, tos y dificultad para respirar. Murió el sábado.

Arabia Saudita ha diagnosticado más de 230 casos de virus H1N1 este año. En las últimas semanas, ha estallado un debate sobre el virus en el Oriente Medio. De particular preocupación es cómo conntener su propagación entre los millones de visitantes esperados en la Arabia Saudita durante el Hajj de este año, una peregrinación que los musulmanes realizan al menos una vez en sus vidas.

El miércoles, los ministros de salud árabes tuvieron una cumbre de emergencia en El Cairo, Egipto, para discutir la cuestión. Se dictaron normas, como la prohibición a distintos grupos de participar en la peregrinación de este año, los niños menores de 12 años, adultos mayores de 65 años y personas con enfermedades crónicas. Arabia Saudita recomendó que las mujeres embarazadas permanezcan en casa también.

Al término de la reunión, el ministro de Salud, Dr. Saudita Abdullah Al-Rabeeah le dijo a la CNN que de todas las recoendaciones, Arabia Saudita había emitido 15 para ayudar a garantizar la seguridad y la salud de los peregrinos que participan en el Hadj. "Lo más importante de ellos es, en primer lugar, que deben tener la vacuna contra la gripe estacional dos semanas antes de Hajj", dijo Al-Rabeeah.

Incluso con las normas en vigor, el portavoz de la Organización Mundial de la Salud, el Dr. Ebrahim Khordany reconoció que no será fácil mantener a los potenciales peregrinos alejados.

El Khordany dijo a la CNN, "Se analizó en detalle cómo va a ser elaborado entre el país y Arabia Saudita para encontrar la mejor manera de hacerlo y, por supuesto, para asegurarse de que la gente no trate de utilizar su conexiones para obtener sus visados o para ir a Arabia Saudita, porque la gente está muy interesada en ir a la peregrinación ".

El gobierno saudita también ha dicho de crear centros de cuarentena en los aeropuertos como una medida preventiva.

CNN 27 de julio de 2009

miércoles, 22 de julio de 2009

El impacto de la gripe A en la vida laboral y familiar de los médicos. Dedicación sin descanso y una alta cuota de estrés

Estas son dos notas publicadas en dos de los diarios más importantes de Argentina, y hablan sobre los que nos pasa a los que trabajamos incansablemente no solo en esta pandemia sino en la forma de encarar la profesión en el día a día.

Diario Clarín
Por Valeria Vera
El impacto de la gripe A en el país los sorprendió desde el principio y los llevó a encarar rutinas de trabajo extraordinarias frente a la alta demanda de consultas que llegaban sin previo aviso a las guardias de los hospitales. Pese a las pocas horas de descanso y a las altas cuotas de estrés, salieron adelante y le hicieron frente al virus mientras aprendían de qué se trataba.
Tres especialistas acostumbrados a lidiar con urgencias médicas relataron a lanacion.com cómo vivieron la llegada de la epidemia al país y el aprendizaje continuo que supuso la enfermedad para el sector. Se refirieron, también, a los cambios de hábitos y costumbres que adoptaron en la atención sanitaria y a los cuidados básicos que mantienen actualmente con sus familias al regresar a sus hogares.
"La reacción inicial fue de temor. Pero a medida que fueron pasando los días, ese temor fue dando paso a una relativa confianza en torno al know how [saber hacer] de lo que estaba ocurriendo. Comenzamos a implementar medidas de bioseguridad y a equipar con infraestructura al hospital. Ahora, estamos más tranquilos por el manejo racional que tenemos del problema", comentó Carlos Rubinstein, jefe de docencia e investigación del Hospital Dr. Federico Abete del Malvinas Argentinas.
En coincidencia con su par, Marcelo Rodríguez, jefe de urgencias del Hospital Universitario Austral, indicó: "Tuvimos que esforzarnos mucho más de lo que estábamos habituados y ampliamos el horario de atención. Hubo que agudizar el ojo para ver cómo se comportaba el virus, tener mucho más cuidado con las indicaciones que dábamos y brindar pautas de alarma mucho más claras. El virus implicó ir aprendiendo en el día a día para luego poder retransmitirlo a los pacientes".
A pesar de sus indicios y primeras apariciones, la comunidad médica tampoco quedó exenta del avance de la enfermedad. Así, los contagios registrados entre algunos colegas repercutieron en la organización y en el ánimo de los integrantes del área de emergencias, aunque también fomentaron valores como la solidaridad y el trabajo en equipo.
"El primer caso de sospecha que tuvimos fue el de un cirujano, a quien enseguida aislamos. Recibió asistencia y se recuperó bien. Le dimos apoyo para que se curara y no se preocupara por cuestiones laborales. Incluso, recibimos colaboraciones de varios médicos de otros sectores que vinieron a ayudar y hacer otros turnos. Lo llevamos bastante bien", describió Javier Awruch, jefe de emergencias del Cemic.
El desconocimiento inicial sobre la epidemia, sumado a la alta trasmisibilidad del virus y a la creciente cantidad de pacientes infectados en el país provocaron en los especialistas consultados sensaciones encontradas.
A modo de balance sobre lo vivido en estos meses, Rodríguez señaló: "Como médicos, experimentamos una gran ansiedad y angustia por estar frente a algo que no se sabe bien cómo se va desarrollando y hasta cuándo va a seguir. La incertidumbre se genera, sobre todo, por no saber cómo evoluciona el virus. Recién ahora tengo una leve sensación de alivio porque la situación parece ir mermando".
"La urgencias nunca se cierran y esta epidemia nos afectó demasiado. Estamos cansados, agotados, con la exigencia propia de la tarea habitual y sin mucho margen de acción. A esto se le agrega, muchas veces, la falta de un compañero y el caos que esto genera para pedir reemplazos. El médico que no tenía síntomas de fiebre, los tenía por estrés o no se sentía en condiciones para atender", añadió Awruch.
Sin omnipontencia. Además, según precisó Rubinstein, las mismas características de la gripe A contribuyeron a disminuir el grado de poder e inmunidad que suelen asumir algunos médicos a la hora de afrontar las epidemias. "Al principio, hubo un alto nivel de negación. Esa sensación de que ´a mí no me va a pasar´. Pero poco a poco hemos ido bajando la omnipotencia que tenemos y cayendo en la cuenta de que a uno le puede pasar y que la enfermedad también nos puede afectar", reconoció.
Los especialistas aseguraron conocer los riesgos a los que están expuestos por su profesión, pero también adujeron que profundizaron las medidas básicas de higiene para evitar la proliferación del virus en el hospital y contagios en su familia.
"Adoptamos medidas básicas de bioseguridad: el uso de antiparras, barbijos especiales, camisolines y guantes para tomar las muestras", enumeró Awruch. Y advirtió: "Mi mujer también trabaja en emergencias y tenemos tres hijos chiquitos. Tomamos algunas medidas mínimamente diferentes, como lavar más la ropa o las manos, pero intentamos no psicotizarnos".
"Lo que hay que hacer es tomar las medidas seriamente. Si uno sigue las recomendaciones estandarizadas, se previene. Sólo se trata de cumplirlas", sintetizó Rubinstein.

Diario La Nación
Se disparó el estrés entre los médicos de los hospitales públicos Dicen que se vieron desbordados por pacientes desesperados. "Trabajamos con el temor a lo desconocido", reconocen.
Por: Leo González Pérez
Al menos por el momento, en los servicios de guardia bajó el número de consultas por Gripe A. Por eso ellos ahora pueden permitirse un minuto para posar ante un reportero gráfico, y otro para contar cómo fueron los días más duros durante la pandemia. Hace dos o tres semanas, no hubieran tenido tiempo. Se trata de los médicos de los hospitales públicos de la Capital y el Gran Buenos Aires, que durante las primeras semanas de junio tuvieron que atender -sin todos los recursos necesarios y en muchos casos sin pautas claras- a verdaderas multitudes atemorizadas. El desborde los sometió a un gran estrés y, afirman los expertos, podría hacer crecer los casos de burnout ("síndrome del quemado", agotamiento emocional muy severo), que hoy padecen en el mundo dos de cada diez profesionales de la salud.
Entre los médicos, el burnout suele manifestarse mediante irritabilidad, pérdida de memoria y otros síntomas habituales del estrés. Y puede llegar a la despersonalización (la relación con el paciente pierde su dimensión humana), y al abandono de la profesión.
"El burnout se da cuando hay un desbalance entre lo que el médico debe dar y las gratificaciones que recibe a cambio, y en las crisis como esta el número de casos puede aumentar", explica Roberto Sivak, psiquiatra y docente de la UBA, y miembro de la sección Intervención en Desastres de la Asociación Mundial de Psiquiatría. "Cuando se desbordan todas las previsiones, la variable de ajuste suele ser la salud psicofísica de los trabajadores de la salud", señala. Y sobre este brote de Gripe A resume: "Los médicos se vieron tironeados por la demanda de atención de los que se creían afectados, teniendo que atender a la vez a los enfermos".
El testimonio de Ana Migliorini, que es pediatra y atiende chicos en la guardia del Hospital Larcade de San Miguel, confirma la última afirmación de Sivak. "En las primeras semanas de junio nos desbordó la cantidad de pacientes, que llegaban muy asustados. Nosotros los teníamos que contener, pero a la vez no teníamos información suficiente y clara", cuenta Ana.
Las instrucciones para manejar los posibles casos de Gripe A variaban cada poco. "Atendimos a cientos de pacientes sin usar barbijo ni alcohol en gel, esas recomendaciones llegaron tarde", afirma la médica.
A su vez, medidas más básicas aún, como lavarse las manos, son complicadas en la guardia del Larcade. "Porque no tenemos dónde, para hacerlo debemos caminar unos cuantos metros por el Hospital, y durante esas guardias, de 24 horas, apenas había tiempo para levantarse de la silla", dice Migliorini.
"En un momento llegamos a la conclusión de que no lograríamos ''vaciar'' la sala de espera nunca", gráfica. Y agrega: "Lo más desesperante es cuando algún chiquito necesita ser internado en una terapia intensiva pediátrica y no le conseguimos lugar. Un bebé murió esperando una cama que no llegó a tiempo". El golpe de gracia llega en la siguiente frase: "Pero no tiene que haber Gripe A para que cosas como estas ocurran. En esos casos uno se queda con la desesperación de saber que había algo más para hacer, y que no se hizo".
En el Hospital Mi Pueblo, de Florencio Varela, la afluencia de pacientes es siempre muy grande. Bien lo sabe el médico generalista Fernando Corsiglia, que trabaja allí. Sin embargo, él no sale de su asombro: "Uno está acostumbrado a atender a mucha gente, pero la demanda en las primeras tres semanas de junio fue increíble". La notable cantidad de casos graves que atendieron (y siguen atendiendo), las dificultades para conseguir derivaciones, la falta de profesionales, y lo valioso que son los que están son los ítems que destaca Corsiglia en su repaso de los días más agitados de la pandemia.
También Raúl Hermes Sánchez, médico terapista del Hospital Evita Pueblo de Berazategui, muestra asombro, en su caso por la gran cantidad de pacientes jóvenes sanos cuya situación empeoraba en pocas horas. "Eso nos obligaba a un seguimiento muy cuidadoso, y estudios y tratamientos más continuos", relata. Sánchez también habla de retrasos en el conocimiento de los cuidados a tomar. "Al principio no nos cuidamos, después las precauciones se volvieron una norma", dice.
En la misma dirección va el testimonio de Carlos Maurtua, neumonólogo infantil del Hospital Evita, de Lanús. "La gente llegaba angustiada y nosotros estábamos sorprendidos; trabajamos con el temor a lo desconocido, y nos informaban tarde de los recaudos que debíamos tomar", dice Maurtua. Y con un suspiro agrega que desde que se recibió, en 1981, jamás vio algo así. "Nos estresamos y angustiamos, pero el sistema respondió a la altura de lo que se puede", resume. Qué es estar "quemado"Quienes sufren de "burnout" pierden concentración, se sienten apáticos, fatigados y se irritan con extrema facilidad. Uno de los síntomas característicos de estar "quemado" es la falta cotidiana de placer. Se presenta en lugares donde se trabaja bajo presión y donde se está en contacto con público insatisfecho. Estos elementos son un cóctel para desarrollar estrés, que puede derivar en trastornos de ansiedad.
Entre las profesiones más afectadas por este flagelo, además de los médicos, se cuentan los telemarketers, los maestros y los gerentes de empresa sometidos a una responsabilidad constante.
Entre las recomendaciones para aliviarlo, se aconseja hacer un entrenamiento en respiración y relajación; tomarse momentos para la respiración diafragmática y la relajación progresiva y profunda, y, sobre todo, aprender a manejar el estrés. Por ejemplo, desdramatizando los pensamientos.

Fuente Intramed

New England Journal of Medicine - Manejo y control de la incertidumbre en una pandemia emergente de gripe

Es necesario evitar declaraciones y recomendaciones conflictivas y la extensión de la pandemia se debe informar objetivamente

Dres. Lipsitch M, Riley S, Cauchemez S, et al NEJM 2009;361:121-114

Introducción
Las etapas precoces de una epidemia requieren tomas de decisiones con desafíos predecibles, aspecto que se hizo evidente con el actual virus de gripe A (H1N1). La escala del problema es incierta cuando una enfermedad surge en un principio, pero se puede diseminar rápidamente. Es importante que las decisiones se adopten cuando la amenaza es sólo modesta lo que implica un análisis profundo de las consecuencias socio-económicas que puede acarrear un programa enérgico de vacunación, el asueto escolar y laboral ante una epidemia que sólo se encuentra en su etapa precoz.
Se justifican reacciones leves ante una cepa que semeja gripe estacional con una mortalidad del 0,1%, aproximadamente de los pacientes infectados, con tasas más altas entre los muy jóvenes y los ancianos. Cuando se trata de una pandemia con una tasa de mortalidad del 2% o más y afecta a personas de mediana edad, se deben tomar medidas más enérgicas. En Estados Unidos, por ejemplo, el 4 de mayo pasó la marca de 1000 casos y la segunda muerte se denunció el día 5 de mayo. Fríamente hablando, el índice casos/mortalidad sería del 0,2%, apenas el límite superior al de la gripe estacional.
Sin embargo, existen dos fuentes principales de incertidumbre que afectan sustancialmente las estimaciones de gravedad. La proporción de casos graves es sobreestimada en situaciones donde muchos casos leves no son denunciados ni estudiados, una situación que se hace más frecuente a medida que los prestadores de salud son incapaces de evaluar por estudios de laboratorio una gran fracción de casos sospechosos. Por el contrario, las estimaciones de gravedad sufren un sesgo de subregistro cuando son calculadas como simples índices de números de muertos con el número de casos, porque existe una demora entre el inicio de la enfermedad y la muerte. Gracias a los tratamientos actuales, este intervalo es actualmente mucho más extenso que en la pandemia de gripe de 1918.
Existen además, otros factores que sugieren no subestimar la gravedad de esta pandemia. En primer lugar, el virus tiende a infectar personas relativamente jóvenes y saludables y produce una tasa elevada de hospitalizaciones (2%).
En segundo lugar, la proporción mucho más alta de personas pasibles de infectarse en una pandemia (debido a una inmunidad limitada ante la nueva cepa), significará niveles sustancialmente mayores de resultados desfavorables. Un virus que tiene una supuesta mortalidad de solamente 0,15%, pero infecta el doble o más de casos que la gripe estacional, causará tres veces más muerte que ésta. Por otra parte, los países en vías de desarrollo tendrán una mortalidad mucho mayor que los países desarrollados.
El Hemisferio Norte puede ver una declinación de la transmisión a lo largo del verano, pero la pandemia de 1918 demostró que es posible una transmisión sostenida durante la primavera y el verano cuando surge una cepa nueva de virus. Por su parte, el Hemisferio Sur está ingresando en el período de gripe estacional y está en riesgo junto con el resto del mundo de una importante pandemia para los próximos meses, con tasas de infección superiores a las de la gripe estacional, antes de poder disponer de vacunas.
El ausentismo escolar, una medición grosera de diseminación de la epidemia, carecerá de valor al cerrarse las escuelas durante el verano.
Cuando se pueda disponer de una vacuna, debido a la disponibilidad limitada de la misma, será necesario el conocimiento de la inmunidad preexistente, los grupos erarios más afectados y otros factores que dependen de determinaciones confiables sobre la incidencia de casos leves y graves de la enfermedad.
Si la infección se mantiene leve en la mayoría de los casos, se la puede considerar semejante a la de una epidemia estacional habitual. Lamentablemente, los virus de las pandemias tienden a mutar durante las estaciones y volverse más agresivos.
Los relevamientos serológicos representan pantallazos en la población en lugar de una determinación en tiempo real de la incidencia. Se requiere una vigilancia adicional para cuantificar la incidencia de infecciones leves a graves en tiempo real.
La vigilancia sobre indicadores inespecíficos como las consultas y visitas de los prestadores de salud, así como las hospitalizaciones, pueden aportar un indicio de la carga total de la enfermedad, pero no determinan la causa. Por lo tanto, esta vigilancia se deberá combinar con estudios de rutina de muestras sistemáticas de los pacientes para evaluar la carga total de enfermedad atribuible al virus H1N1, sus variaciones con la edad y otros factores de riesgo.
La investigaciones detalladas de transmisiones en hogares y escuelas, permitirá esclarecer transmisiones dinámicas y generar recomendaciones y medidas de prevención.
El aumento de la vigilancia tradicional ante el nuevo virus debe ser de alta prioridad. Por ejemplo, se deberá registrar el ausentismo escolar diario o sea en tiempo real, detectando los grupos de edad más afectados y otros factores. El empleo de teléfonos celulares para informar los resultados de los sondeos puede ser otro método de vigilancia en tiempo real en zonas de recursos limitados.
La colaboración internacional es crucial, no solo para aumentar la capacidad de vigilancia en los trópicos y en el Hemisferio Sur, sino también para controlar los cambios en antigenicidad, gravedad, transmisibilidad y resistencia antiviral que se puede reflejar en una onda otoñal en el Hemisferio Norte.
Muchos enfoques sugeridos para mejorar la conciencia medioambiental de la epidemia durante su pasaje por el Hemisferio Norte, se pueden aplicar en forma más inmediata en los trópicos y en el Hemisferio Sur cuando la epidemia estacional llegue a esa zona.
Los sistemas de vigilancia y el conocimiento adquirido de la dinámica de la transmisión de las enfermedades infecciosas, mejoraron sustancialmente desde la pandemia de gripe de 1968 y pueden ser empleados como guías de salud en la actual pandemia.
Es indispensable la información pública acerca del riesgo y de la incertidumbre. Es necesario evitar declaraciones y recomendaciones conflictivas y la extensión de la pandemia se debe informar objetivamente. Se deben tomar decisiones aunque no se tenga una estimación definitiva de la gravedad de la pandemia. Por ejemplo, la decisión de producir una vacuna para la pandemia de gripe en lugar de la epidemia estacional, se deberá tomar en el próximo mes.
Asimismo, los Estados Unidos tendrán que decidir muy pronto el empleo de vacunas complementarias para proteger un mayor número de personas con una determinada cantidad de antígeno, aunque no estén actualmente con licencia otorgada. Como siempre ocurre, los principales dañados por demoras en estas decisiones serán los países en desarrollo que tendrán menos accesos a estas vacunas y sufrirán el mayor impacto de la pandemia.

♦Fuente Intramed
Comentario y resumen objetivo: Dr. Ricardo Ferreira